Gracias a la presencia de compuestos como el licopeno y el potasio, este alimento se ha asociado a la reducción del riesgo en las enfermedades cardiovasculares, la hipertensión, la diabetes, algunos tipos de cáncer y otras enfermedades crónicas.
Más allá de su uso en la cocina, el tomate también tiene un papel relevante en la producción agrícola del país.
